ARTRITIS
- ARTROSIS – COXARTROSIS
Las indicaciones
siguientes se refieren también a las inflamaciones y deformaciones de las
articulaciones y a las lesiones por desgaste. Todos estos males se curan y los
dolores se pierden con el tiempo. Los enfermos que usan muletas y bastones
pueden prescindir
de éstos relativamente en
poco tiempo. Se toma por la mañana, media hora antes del desayuno, y por la
noche, media hora antes de la cena, cada vez una taza de infusión de Cola de
caballo que se deja reposar sólo medio minuto. Durante el día se administran
cuatro tazas de infusión
de Ortiga (escaldar y reposar brevemente). A tres de estas cuatro tazas se le
añade una cucharadita de Hierbas Suecas. Se bebe cada vez una mitad antes y la
otra después de las comidas.
Dondequiera que se
presenten dolores, sea en la rodilla o en otras articulaciones, se aplica una
compresa de Hierbas Suecas que se deja actuar durante cuatro horas. No se olvide
de untar la piel antes con manteca de cerdo o pomada de Maravilla y de
empolvarla después, para que no se presente prurito.
Hojas de repollo o de col
rizada planchadas bien caliente y aplicadas a las partes doloridas también dan
alivio. Hay que cubrirlas bien con un paño para que se mantengan calientes.
Cola de caballo
MODOS DE PREPARACION
Infusión: 1 cucharadita colmada de hierba por cada 14
I. de agua; no se hierve.
Cataplasmas al vapor: Se pone agua a hervir en una
olla y sobre la misma se coloca un tamiz con dos puñados de
Cola de caballo. Cuando la hierba esté bien caliente y
reblandecida se envuelve
en un paño y se aplica a la parte enferma del cuerpo. Se cubre todo bien para que se
mantenga caliente y se deja actuar durante varias horas o toda la noche.
Baños de asiento: 100 g. de Cola de caballo se
dejan toda la noche a remojo; al día
siguiente se calienta
todo y cuando rompa a hervir se cuela el líquido, que se mezcla con el agua del baño. Duración
del baño: 20 minutos. Después de este baño no hay que secarse, sino envolverse
en una toalla grande o en una bata de baño y quedarse una hora bien tapado en la cama.
Tintura: 10 g. de hierba fresca por cada 50 g. de
aguardiente (de grano) puro. Se
deja macerar 15 días al
sol o cerca de la lumbre agitando la botella cada día.
Cataplasmas de plantas frescas: Cola de caballo recién
cogida se lava y se pica en el
mortero hasta que se
forme a modo de una papilla.
Aparte de las hojas de
repollo y col rizada, se recomienda también aplicaciones con Pánace heraclio
(Heracleum spondylium).
Una señora mayor tuvo a
los 93 años repentinamente un bulto en la rodilla que le dolía mucho. Ella, que
siempre había sido tan ágil, tuvo que servirse de un bastón para poder andar y
aun así casi no lo lograba. Yo le apliqué durante 15 días compresas de Hierbas Suecas,
cada día cuatro horas, y por la noche hojas de col calentadas con la plancha caliente.
Los dolores se calmaron un poco pero todavía no podía andar normalmente.
Entonces fui a buscar
hojas de Pánace heraclio y el mismo día tuve éxito con ellas. Las apliqué
durante la noche, lavadas y machacadas, sobre la rodilla enferma. Al día
siguiente la abuela pudo andar sin dolores pero todavía se le veía el bulto.
Por eso le apliqué la noche siguiente otra cataplasma igual y a nuestro gran
placer también desapareció la hinchazón. La señora,
que ahora tiene 94 años sigue todavía andando sin bastón.
Todos los dolores de la
rodilla se le quitaron.
Es muy aconsejable hacer
una vez al mes un baño de asiento de Cola de caballo: 100 g. de hierba se ponen
a remojo durante la noche, se calienta todo ligeramente y se cuela; duración
del baño: 20 minutos. Después del baño se puede volver a echar el líquido sobre
las hierbas y utilizarlo dos veces más calentándolo previamente.
Una persona escribió lo
siguiente: »En abril me dirigí a usted para que me aconsejara algún remedio
contra mis dolores que no me dejaban pegar un ojo. Según sus indicaciones
empecé a tomar cada día infusión de Ortiga, mezclada con tres cucharaditas y
una cucharada sopera de Hierbas Suecas. Con gran satisfacción puedo comunicarle
que a los seis meses ya no sentía ningún dolor en la cadera y no hace falta que
me operen. Como trabajo en una residencia de ancianos, he tenido ocasión de
ayudar a
muchas personas con las
hierbas medicinales.