La diabetes es una enfermedad que en nuestros días se ha difundido de tal manera que
junto con el infarto de corazón y el cáncer se encuentra entre las primeras enfermedades
del mundo. La causa de este mal suele ser la alimentación excesiva e insana de muchas
personas, sobre todo de los niños. Así que no sólo los adultos, sino desgraciadamente
muchos niños padecen hoy día de afecciones pancreáticas y con ello de la diabetes. Para
ellos significa, abstenerse de todos los placeres de la infancia, estar a dieta rigurosa y
dejarse inyectar dos veces al día insulina, es decir, tener ya desde la niñez un pie en el
sepulcro.
El gran número de enfermedades que tenemos hoy demuestra que el bienestar
no sienta bien a todos. Tenemos que acortar la ración y evitar una alimentación opulenta.
Antes de los días de fiesta, que suelen durar dos días, se puede observar que muchas
personas compran tanta comida como si tuvieran que dar de comer a todo un regimiento
.
Voy a tratar de describir para todos los diabéticos remedios que fomentan la actividad del
páncreas, eliminando así la causa del origen de la diabetes. El gran médico naturista, el
Padre Kneipp, dice: »La diabetes se cura bastante rápido con las siguientes plantas
medicinales: 3 partes de Cariofilada (Geunn alpina), 1 parte de hojas de Zarza, 1 parte de
hojas de Arándano, 3 partes de Cincoenrama (Potentila aurea), 2 partes de vainas de
Judía, verdes y desecadas.« De esta mezcla se toma una cucharadita colmada por cada
1/4 I. de agua hirviendo, se escalda y se deja reposar tres minutos; cantidad diaria: de 1
1/2 litros a 2 litros.
El efecto terapéutico de las hojas de Arándano depende mucho de la correcta recolección.
Sólo se deben coger antes de la maduración del fruto. En este estadio son un
medicamento clínicamente probado contra la diabetes. Es un hecho comprobado, que la
mirtilina contenida en la hoja antes de la maduración del fruto, no sólo reduce el índice
elevado del azúcar, sino que logra curar del todo la enfermedad. A la mirtilina de las hojas
de Arándano se le ha dado con razón el nombre de »insulina vegetal«. A pesar de las
virtudes excelentes de las hojas de Arándano, cada tratamiento con esta infusión debe
hacerse bajo control médico. Siempre hay que consultar al médico en estos casos.
También se recomienda el Apio para rebajar el azúcar, así como el jugo de Choucroute
(col fermentada) crudo, que figura entre las antiguas medicaciones naturistas. Igualmente
contribuyen a disminuir el azúcar las zanahorias crudas, las cebollas y los ajos,
comiéndolos cada día crudos.
Otro remedio casero: 4 cucharadas de hojas de Arándano (cogidas antes de la
maduración del fruto) se ponen al fuego con 2 litros de agua fría y se hierve todo hasta
que sólo quede la mitad del líquido. De este cocimiento se toman tres tazas al día.
Las Ortigas también influyen favorablemente sobre el páncreas, por lo que rebajan el
azúcar. En este caso se administra el extracto de Ortiga que venden en las farmacias y
droguerías homeopáticas y en las tiendas de productos dietéticos.
Siendo el Cálamo aromático un buen remedio contra casi todas las afecciones
pancreáticas, ayuda también a curar la diabetes.
Se pone a macerar durante la noche una cucharadita rasa de raíz de Cálamo con agua
fría, se calienta ligeramente al día siguiente y se cuela. Hay que beber un trago antes y
otro después de cada comida, es decir, 6 tragos al día. Cada diabético podrá comprobar el
buen efecto de esos seis tragos.
Las hojas y los brotes del Saúco, en forma de infusión, también se recomiendan para
combatir la diabetes. El Saúco pertenece a las hierbas medicinales más antiguas de la
Medicina popular.
A principios de la primavera, cuando empieza a aparecer en los prados y campos el
Diente de león, conviene recolectar la planta cortándola a flor de la raíz, para comerla,
bien lavada, como ensalada. Hay dos variedades, una con el brote verde y otra con las
hojitas amarillentas y lechosas. Esta última sabe mejor y es más tierna.
Los diabéticosdeberían comer en primavera diariamente esta ensalada de Diente de león, a mediodía y con la cena. Cuando a finales de abril y a principios de mayo la planta está en plena
floración, ha llegado para el diabético el momento de reducir el azúcar con una cura de
cuatro semanas. Se coge la flor con todo el tallo; éste se lava y después se quita la flor.
Comiendo cada día de 10 a 15 tallos de Diente de león, se puede llegar a una
normalización total del nivel de azúcar en la sangre. Los bohordos tienen al principio un
gusto amargo que se pierde después.
El Muérdago actúa asimismo favorablemente sobre el páncreas; tomándolo
continuamente se pierde la causa del origen de la diabetes. Esta planta se administra en
forma de maceración, dejándola a remojo durante la noche con agua fría (una cucharadita
colmada por taza). Se empieza la cura con 3 tazas diarias. Después de una semana se
toman sólo dos y más tarde una taza. Este tratamiento se interrumpe en primavera,
cuando se obtengan verduras frescas para el diabético. El Muérdago sólo conserva sus
virtudes curativas si se recolecta desde principios de octubre hasta principios de diciembre
y en los meses de marzo y abril. Las plantas más eficaces son las que crecen sobre los
robles y los álamos, pero también sirven las de abetos y árboles frutales. Se cortan las
hojas y los tallos a pedacitos. Las bayas blancas no deben utilizarse para la maceración.
Siendo así que nuestras famosas Hierbas Suecas estimulan el páncreas e incluso lo
curan, se recomiendan también contra la diabetes. Hay que tomarlas tres veces al día,
cada vez una cucharadita diluida en un poco de tisana. Las virtudes poderosas de las
Hierbas curativas se harán notar también favorablemente en una compresa empapada,
aplicada una vez al mes, durante cuatro horas, sobre el páncreas.
La raíz de Achicoria representa la mejor verdura dietética para el diabético. Se enjuaga las
raíces varias veces con agua, como se hace también con la endivia para reducir el sabor
amargo. Cabe decir que la infusión de flores y tallos de Achicoria se utiliza con mucho
éxito contra la obesidad, bebiendo cada día dos tazas de infusión.
El jugo fresco de Pepino recién cogido rebaja el azúcar en la sangre, por lo que se
recomienda también. La Escorzonera es asimismo una hortaliza dietética, al igual que el
Espárrago, por el escaso contenido en féculas. El diabético puede comer tranquilamente
estas dos verduras, preparadas con materia grasa o como sea, sin que le hagan daño.
Esta variedad de Escorzonera comestible se cultiva en los huertos.
El Puerro verde estambién muy bueno para las personas diabéticas. Se come crudo con todas las hojasverdes, cortado a rodajas, para la cena, con pan, o a mediodía en forma de ensalada.
Una bebida sabrosa y sana se prepara de la siguiente manera: 1/2 kilo de Puerro cortado
a trocitos con todas las hojas verdes se mezcla con 0.7 I. de vino blanco seco, se tapa y
se deja reposar 24 horas. Después de colarlo se guarda en una botella y se bebe cada día
un trago por la mañana y otro por la noche. Los residuos se pueden comer con pan.
Un médico de Alta Austria curó a una diabética empleando la siguiente receta: Tres
cabezas grandes de ajo se machacan y se meten en una botella de un litro que se termina
de llenar con un buen aguardiente; se deja de 10 a 15 días en maceración y se toma cada
día en ayunas una cucharadita.